Pinceladas para una correcta estrategia de comunicación

Toda empresa, independientemente del tamaño y del sector, debe entender la importancia de una correcta estrategia de contenido, a la hora de afrontar su marketing digital.

Antaño, sólo las grandes corporaciones contaban con un departamento de comunicación, integrado o no, en el departamento de marketing para desarrollar tareas relacionadas con prensa, comunicación externa e, incluso, comunicación interna pero ahora que toda empresa comunica, alguien, preferiblemente un profesional de la comunicación ha de saber qué y cómo comunicar.

Con el crecimiento, exponencial, de empresas que tienen su propia web, en primer lugar, y la irrupción de las redes sociales como punto neurálgico de la publicidad de cualquier pyme, más recientemente, en muchas ocasiones se ha caído en el error de no prever ni planificar los contenidos.

El contenido es el rey y mientras ese concepto no cale a la hora de establecer las estrategias comunicativas de una empresa, resultará muy complicado, hacer llegar los beneficios, ventajas y cualidades de cualquier producto o servicio a posibles clientes. 

1.- El contenido es el rey.

 

Internet ha democratizado la comunicación, la ha abierto y lo que antiguamente era un privilegio de unos pocos, ahora, gracias a nuestras propias webs y nuestras redes sociales, somos capaces, con un presupuesto asequible, de llegar a ese posible cliente. Sin embargo, en una sociedad, como la actual, en la que todo el mundo, todas las empresas están dirigiéndose a esos posibles clientes, no sólo se trata de “llegar” sino de “quedarse”, lo que en términos marquetinianos se conoce como estar en la lista corta, es decir, que cuando una persona requiera de los servicios o productos que tú ofreces, se acuerden de ti.

2.- No se trata de «llegar» sino de «quedarse» en la lista corta de nuestros clientes.

 

Para ello es fundamental, ser constante y destacar, tal vez no siempre ni a todo el mundo, pero sí, poco a poco, cada vez más a menudo y a más público. Si nuestros mensajes siempre son los mismos, por ejemplo, en el caso de un restaurante una foto estupenda mostrando una comida sabrosísima, convertimos la excepción en rutina, lo que, a corto y medio plazo, dejará de ser interesante para ese posible cliente y abandonaremos su lista corta.

3.- No conviertas la excepción en rutina, aprende a sorprender

 

Por otro lado, si nuestras publicaciones no están relacionadas con nuestro sector, el público que los lea (escuche o vea), no identificará nuestra marca (empresa, producto o servicio) con la necesidad que ha de suplir o con el deseo que quiere satisfacer.

No olvidemos cuál es el objetivo principal de cualquier acción de marketing o comunicación, vender más, o hacer marca para vender más. Este tipo de acciones comunicativas sin sentido se han vuelto demasiado habituales en las redes sociales de muchas empresas cuyos Community Manager olvidan que no son personas y que, muy probablemente, a su público poco le interesa sus gustos, aficiones o tendencias personales. Es fundamental entender que quién habla es una marca, una empresa y no una persona, por mucho que se pretenda humanizarlas.

4.- Establece una estrategia acorde con la idiosincrasia y los fundamentos de la empresa.

 

Sin una estrategia clara, en la que se establezcan claramente los fundamentos de la comunicación de la empresa, y una posterior planificación, revisable periódicamente, no va a ser posible alcanzar la repercusión suficiente para destacar entre los demás.

Se ha de hablar de uno mismo, pero, ¿siempre? Evidentemente no, y muchas de las teorías de la comunicación, sobre todo en estos tiempos en los que existe una gran cantidad de información promocional, precisan los porcentajes de contenido propio para evitar el aburrimiento de nuestras audiencias, al mismo tiempo que permanecemos en sus listas cortas.

5.- Una estrategia clara y planificada contribuye a mejorar la repercusión de tu marca

 

Otra cuestión a tener en cuenta es la frecuencia y la cantidad de publicaciones. ¿Se ha de publicar todos los días?, ¿varias veces?, ¿de vez en cuando?, ¿cuándo me apetece…? Hay infinitas posibilidades y la respuesta va a depender del sector, del público al que nos dirigimos, de la “fuerza” de tu marca o empresa, pero, sobre todo, del contenido que se prepare. No existe una regla mágica para todas estas cuestiones, pero sí una NO REGLA, el libre albedrio no beneficia a la comunicación de ninguna marca y hacerlo cuándo nos apetezca, cómo nos venga en gana, sí que perjudica a los objetivos a conseguir.

Tal y como a principios del siglo pasado ya lo establecieron los pensadores de la Gestalt Alemana, tan nocivo resulta en la comunicación la sobrecarga de información, el público se satura de mensajes, como la infracarga de información, el público busca en otro lugar lo que tú podías haberle ofrecido y no lo has hecho.

6.- Encuentra el punto medio entre la infracarga y sobrecarga de información.

 

Establece tu estrategia, planifica tus publicaciones y trabaja con esmero el contenido

 

Si no sabes cómo establecer una correcta estrategia de comunicación para tu empresa, Alicante Tecnológica puede ayudarte. Estate atento a nuestro blog desde donde, periódicamente y de manera planificada publicaremos post relacionados con nuestros servicios, en concreto, sobre comunicación empresarial…. Próximamente, aprende a crear contenidos de manera muy sencilla.